La odisea de la bombilla
Después de mucho mucho tiempo el Korova Milk Bar abre sus puertas con ánimos renovados y abrimos con uno escalofriante relato acerca de cómo descambiar una bombilla.
El relato comienza el sábado 31, un día normal de compras en el Carrefour de Plaza Aluche. Después de visitar toda la planta baja del supermercado y después de ver como mi madre que solo había ido a por unas latas de conserva había llenado todo el carro con los productos más exóticos, decidimos subir a la planta superior para empaparnos de las "últimas" novedades en tecnología y visitando pasillos mi padre clavo sus ojos en... bombillas de bajo consumo. El susodicho ser se percató de que estaban rebajadas de precio con la promoción de 3*2 (no se como poner el aspa...). Compramos 3 y nos dispusimos a ir a nuestro hogar cantando como los enanitos de blancanieves.
Una vez en casa y después de tanta algarabía llego el momento mas excitante de todos, colocar las nuevas bombillas y subirnos al tren del ahorro energético. Pero toda la alegría, toda nuestra emoción se evaporo en el momento en el que una de ellas hizo plof en nuestras propias narices ¡Pero si deben durar 8 AÑOS!!!, exijo una satisfacción. No pasa nada se descambia y punto, que frase tan inofensiva. En aquel instante nadie podía presagiar lo que sucedería en escasas 24 horas...
Domingo 1 de abril, primer día de año significa comprar abono transporte. El día no parecía presagiar nada bueno cuando y en nuestras propias narices un tío se nos intentaba colar en las taquillas del metro habiéndole dicho que nosotros eramos los últimos. Tomamos el "underground" (ahí queda el aporte cultural) que nos lleva a nuestro destino.
Llegamos al centro comercial y lo que yo creía que iba a ser misión imposible, descambiar la bombilla, se convirtió en un juego de niños pero el problema vino después y atacó tan sigilosamente que no nos percatamos de nuestro error hasta que ya fue demasiado tarde.
Justo en el momento en el que teníamos una nueva bombilla en nuestras manos, a mi padre le volvió a poseer el alma del espíritu del ahorro energético y decidió comprar otras 3 bombillas. Tras esta simple acción nos disponemos a pagar, cual fue nuestra sorpresa cuando la "compradora" o como narices se la llame, nos anuncia que el montante del ahorro asciende a mas de 30€!!! cuando el pasado día solo fue de 20!!, pero que situación es esta?¿ Solución: RECLAMAR.
Nos acercamos a un punto de información para saber si las bombillas seguían estando de oferta. En información había un señor que estaba pidiendo un recibo de una mesa que había comprado y que los de allí parecía habían perdido y no hacían mas que buscarlo. Lo gracioso era que cada dos por tres le estaban preguntando el nombre. González decía el señor, lo buscaban y al poco le preguntaban ¿Jiménez?, no González así como 5 veces en 10 minutos, la mujer del tan González no podía reprimirse la risa que la situación le causaba mientras al caballero González se le iban poniendo los huevos cada vez mas negros.
Nos acompaña una chica a comprobar si realmente las bombillas seguían de oferta y creo que fue un cartel enorme donde ponía "Bombillas Philipps en oferta" lo que la hizo saber que seguían en oferta. Vamos a la misma cajera que nos despaño anteriormente y la encargada la comenta que las bombillas están en oferta. Entre los dos contactos cajeriles habíamos perdido media hora de vida no os vayais a pensar...
Después de esperar estoicamente y de nuevo la cola para pagar llevamos a la caja, vuelve a pasar las bombillas y claro le vuelve a decir que 30€, no comprende que por ciencia infusa no se modifican los datos en la central de control de precios, pero que puedes esperar de una cajera... y encima tiene que volver a llamar a la encargada para corroborar que siguen en oferta, SEÑORA QUE SE LO ACABAN DE DECIR!!!, inaudito, viene otra encargada, en patines!!! pero que puedes esperar de alguien que se recorre todas las cajas con una riñonera y unos patines.
Lo cachondo viene ahora, la patinadora con toda su osadía y desfachatez nos anuncia en tono jocoso que la oferta es por 3 bombillas del mismo tipo... vete a cagar!!!!, pero de que habla señora, en este momento entro yo en acción:
-A ver si fuera la oferta de 3 del mismo tipo en el anuncio debería especificar lleve 3 de 35W y pague 2, o lleve 3 de 60W y pague 2, pero no ponen nada de eso lo que significa que puedo coger las 3 que a mi me de la real gana...
-Bueno voy a comprobarlo.
Joder otros 10 minutos esperando, para 3 bombillas luego dicen que hay que ahorrar, unos cojones. Ya por fin vemos a la patinadora real acercarse contoneando sus caderas hacia la caja y todo casi inaudible y con un sentimiento de derrota en su mirada le cmenta a la cajera:
-Llevan razón, siguen en promoción (mira si sabe rimar), descuéntales una.
Si, si, si, si, si, siiiiii, después de tres cuartos de hora habíamos logrado vencerle una batalla al todopoderoso Carrefour, se puede amigos yo lo conseguí.
De camino a casa comenzaron las reflexiones acerca de lo ocurrido y con ellas voy a terminar la parrafada que seguro que el que lo este leyendo se estará acordando de toda mi familia.
"Que difícil es que ellos den su brazo a torcer cuando tu tienes razón pero que fácil es lo contrario".
El relato comienza el sábado 31, un día normal de compras en el Carrefour de Plaza Aluche. Después de visitar toda la planta baja del supermercado y después de ver como mi madre que solo había ido a por unas latas de conserva había llenado todo el carro con los productos más exóticos, decidimos subir a la planta superior para empaparnos de las "últimas" novedades en tecnología y visitando pasillos mi padre clavo sus ojos en... bombillas de bajo consumo. El susodicho ser se percató de que estaban rebajadas de precio con la promoción de 3*2 (no se como poner el aspa...). Compramos 3 y nos dispusimos a ir a nuestro hogar cantando como los enanitos de blancanieves.
Una vez en casa y después de tanta algarabía llego el momento mas excitante de todos, colocar las nuevas bombillas y subirnos al tren del ahorro energético. Pero toda la alegría, toda nuestra emoción se evaporo en el momento en el que una de ellas hizo plof en nuestras propias narices ¡Pero si deben durar 8 AÑOS!!!, exijo una satisfacción. No pasa nada se descambia y punto, que frase tan inofensiva. En aquel instante nadie podía presagiar lo que sucedería en escasas 24 horas...
Domingo 1 de abril, primer día de año significa comprar abono transporte. El día no parecía presagiar nada bueno cuando y en nuestras propias narices un tío se nos intentaba colar en las taquillas del metro habiéndole dicho que nosotros eramos los últimos. Tomamos el "underground" (ahí queda el aporte cultural) que nos lleva a nuestro destino.
Llegamos al centro comercial y lo que yo creía que iba a ser misión imposible, descambiar la bombilla, se convirtió en un juego de niños pero el problema vino después y atacó tan sigilosamente que no nos percatamos de nuestro error hasta que ya fue demasiado tarde.
Justo en el momento en el que teníamos una nueva bombilla en nuestras manos, a mi padre le volvió a poseer el alma del espíritu del ahorro energético y decidió comprar otras 3 bombillas. Tras esta simple acción nos disponemos a pagar, cual fue nuestra sorpresa cuando la "compradora" o como narices se la llame, nos anuncia que el montante del ahorro asciende a mas de 30€!!! cuando el pasado día solo fue de 20!!, pero que situación es esta?¿ Solución: RECLAMAR.
Nos acercamos a un punto de información para saber si las bombillas seguían estando de oferta. En información había un señor que estaba pidiendo un recibo de una mesa que había comprado y que los de allí parecía habían perdido y no hacían mas que buscarlo. Lo gracioso era que cada dos por tres le estaban preguntando el nombre. González decía el señor, lo buscaban y al poco le preguntaban ¿Jiménez?, no González así como 5 veces en 10 minutos, la mujer del tan González no podía reprimirse la risa que la situación le causaba mientras al caballero González se le iban poniendo los huevos cada vez mas negros.
Nos acompaña una chica a comprobar si realmente las bombillas seguían de oferta y creo que fue un cartel enorme donde ponía "Bombillas Philipps en oferta" lo que la hizo saber que seguían en oferta. Vamos a la misma cajera que nos despaño anteriormente y la encargada la comenta que las bombillas están en oferta. Entre los dos contactos cajeriles habíamos perdido media hora de vida no os vayais a pensar...
Después de esperar estoicamente y de nuevo la cola para pagar llevamos a la caja, vuelve a pasar las bombillas y claro le vuelve a decir que 30€, no comprende que por ciencia infusa no se modifican los datos en la central de control de precios, pero que puedes esperar de una cajera... y encima tiene que volver a llamar a la encargada para corroborar que siguen en oferta, SEÑORA QUE SE LO ACABAN DE DECIR!!!, inaudito, viene otra encargada, en patines!!! pero que puedes esperar de alguien que se recorre todas las cajas con una riñonera y unos patines.
Lo cachondo viene ahora, la patinadora con toda su osadía y desfachatez nos anuncia en tono jocoso que la oferta es por 3 bombillas del mismo tipo... vete a cagar!!!!, pero de que habla señora, en este momento entro yo en acción:
-A ver si fuera la oferta de 3 del mismo tipo en el anuncio debería especificar lleve 3 de 35W y pague 2, o lleve 3 de 60W y pague 2, pero no ponen nada de eso lo que significa que puedo coger las 3 que a mi me de la real gana...
-Bueno voy a comprobarlo.
Joder otros 10 minutos esperando, para 3 bombillas luego dicen que hay que ahorrar, unos cojones. Ya por fin vemos a la patinadora real acercarse contoneando sus caderas hacia la caja y todo casi inaudible y con un sentimiento de derrota en su mirada le cmenta a la cajera:
-Llevan razón, siguen en promoción (mira si sabe rimar), descuéntales una.
Si, si, si, si, si, siiiiii, después de tres cuartos de hora habíamos logrado vencerle una batalla al todopoderoso Carrefour, se puede amigos yo lo conseguí.
De camino a casa comenzaron las reflexiones acerca de lo ocurrido y con ellas voy a terminar la parrafada que seguro que el que lo este leyendo se estará acordando de toda mi familia.
"Que difícil es que ellos den su brazo a torcer cuando tu tienes razón pero que fácil es lo contrario".



